Tras años de lecturas, estos son los mejores consejos sobre el estrés que he encontrado:
1) Distinguir entre el estrés y la presión.
La tensión viene desde el exterior. Es lo que se nos impone por los demás, tales como plazos de entrega, facturas, y esos problemas del trabajo. Estrés es nuestra respuesta a toda esa presión. La presión es lo que nos decimos a nosotros mismos, nuestra forma de pensar, sobre el estrés.
2) Renunciar a la idea de que se puede eliminar el estrés en la vida.
El estrés es inevitable, es consubstancial a la vida misma, si no tienes estás muerto. El objetivo no es eliminarlo, es controlarlo. Es ponerlo a trabajar para nosotros.
3) Aprenda a decir no y su estrés disminuirá.
Es una palabra tan pequeña pero tan poderosa. Sin embargo, asumimos muchos más compromisos de lo que razonablemente podemos manejar, hay que aprender a decir NO, con toda naturalidad. Eso no nos convierte en insolidarios ni en egoístas.
4) Deja de tratar de comértelo todo en un solo bocado
La única forma de poder comerse un elefante es troceándolo. En otras palabras, hay que acabar con los grandes eventos estresantes o proyectos de tamaños excesivamente grandes, trocéelos.
5) Descanse un poco más.
Se nos ha enseñado que hasta Dios descansó un día de cada siete. Así que seamos inteligentes y descansemos todos lo posible, es necesario para estar en condiciones de manejar nuestro estrés.
6) Cuida su lenguaje y vencerá al estrés.
Preste atención al lenguaje que utiliza al pensar en el estrés en su vida. Esto se aplica a cómo se habla a si mismo acerca del estrés – “¡Nunca voy a conseguir todo esto hecho!”, Así como a la forma en que definen las situaciones – “¡Esto es lo peor que podría suceder, y además, no es justo! ” Y a las obligaciones que asumen “Debería hacer…” “No puedo hacer…! Si te interesa, sigue leyendo…


